En la actual crisis, los gobernantes españoles nos inciden en la idea de emprender. Es lo más fácil para un Gobierno, en lugar de crear las condiciones para que las empresas contraten, dejan la “papeleta” en nuestras manos. En cierta manera tiene su lógica, un país emprendedor tiene más posibilidades de sobrevivir a futuras crisis, vemos sino el caso alemán. Sin mencionar el tema de la financiación, existen personas que consideran que no pueden formar un negocio exitoso sin estudios. Eso es mentira.

A lo largo de la historia, muchas de las empresas que hoy en día son lideres a nivel mundial fueron fundadas por gente sin formación académica, como los casos Ford (Heny Ford), Standard Oil, actualmente conocida como ExxonMobil (J.D. Rockefeller) y  Carnegie Steel Company (Andrew Carnegie). Hablamos de grandes conglomerados empresariales fundados a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Pero existen casos más reciente, muy conocidos por todos nosotros. Aquí muestro algunos ejemplos que harán invitar a la gente a cumplir sus sueños, ya que la formación no es un impedimento.

Steve Jobs: Después de un semestre en el Reed College en Oregon, el cofundador de Apple se retiró, pero siguió algunas clases como oyente, incluyendo la de caligrafía, a la que da crédito en “múltiples tipografías con espaciado proporcional” en el Mac. Ahora Apple es una de las más poderosas empresas del mundo.

Richard Branson: A los 16 años, ya tenía su revista propia. Luego, junto a un amigo, comenzó su compañía “Virgin”, que vendía discos por correo. Ahora Virgin Group  tiene más de 200 empresas en 30 países, y cuenta con sello discográfico, clubes de salud e incluso aerolíneas.

Sheldon Adelson: Cuando era joven, Adelson trabajó vendiendo periódicos en las esquinas de las calles locales y en esa época, a los doce anos ya era dueño de un negocio. En los anos siguientes fue un agente promotor de hipotecas, asesor de inversiones y consultor financiero. Como muchos otros millonarios, empezó el College pero nunca lo terminó. Adelson fue al City College of New York pero no completó su graduación. Actualmente, es presidente y Director Ejecutivo de Las Vegas Sands Corporation, la compañía matriz de Venetian Macao Limited, que opera el Venetian Resort – Hotel Casino y el Centro de Convenciones Sands Expo, ambos en Las Vegas.

Amancio Ortega: Hijo de un ferroviario vallisoletano afincado en León, la familia se trasladó a La Coruña, donde el joven Amancio comenzó a trabajar como repartidor en la camisería Gala, uno de los negocios comerciales más célebres de la capital gallega. Al poco tiempo, le contrataron en la mercería La Maja, también negocio próspero de la ciudad regentado por los Castro Quintás, en el que ya trabajaban dos de sus hermanos, Antonio y Josefa, y donde conoció a Rosalía Mera Goyenechea, su primera esposa. Allí adquirió sus primeros conocimientos sobre el sector textil y no tardó en aventurarse con un negocio propio al que bautizó en 1963 con el nombre de Confecciones Goa (iniciales de su nombre y apellidos colocadas en orden inverso) y donde comenzó a fabricar batas guateadas. Actualmente, dirige su imperio de Inditex desde la sombra, pues su mano derecha desde hace algunos años, Pablo Isla, es el actualmente CEO de la compañía. Su patrimonio es la quinto más grande del mundo, según la Revista Forbes.

Bill Gates:  En 1976 abandonó la Universidad de Harvard y se trasladó a Albuquerque, sede de MITS, para pactar con esa empresa la cesión de un lenguaje para computadoras, el Basic, el 50%. Al año siguiente, se enteró del éxito de la empresa Apple y de que necesitaban un intérprete de Basic. Un año antes, Creó la empresa de software Microsoft el 4 de abril de 1975, siendo aún alumno en la Universidad de Harvard. Se le considera la segundo fortuna más grande del mundo por detrás de Carlos Slim, según la Revista Forbes, fortuna mermada por las grandes aportaciones a su fundación, Bill and Melinda Gates.

Otros grandes empresarios sin estudios, alguno menos conocidos para el mundo en general en España, son Wally Amos, Divine Bradley, David McKinney, Doris Lessing, Barry Diller, John Paul Dejoria y Walt Disney.

Si tiene miedo a emprender porque no tiene formación académica, quítese el miedo de encima y emprenda. Está claro que para desarrollar y mantener un negocio hace falta estudios, pero no para crearla. La visión de negocio y las ideas no van unidas a la formación, ahí está la diferencia entre el empresario y el manager o el director. Ambos deben y tienen que convivir.