Se dice que hay economías de escala cuando los costos medios de largo plazo —es decir, los costos por unidad producida— disminuyen con el incremento de la producción. Al contrario, hay deseconomías de escala cuando esos costos suben con el aumento de la producción. En el primer caso, la consecuencia económica es que conviene producir grandes volúmenes, dado que se prorratean mejor los costos totales. Esto es cierto en muchas industrias y procesos productivos. Si la escala es neutral, los costos medios serán constantes cuando se incrementa el nivel de producción; se dice que hay retornos constantes a escala en este caso, o que no hay ni economías ni deseconomías de escala.

Habitualmente, en la teoría económica se postula una función de costos medios de producción en forma de U (relacionando costos medios con producción). El  razonamiento es que el proceso productivo disminuye sus costos al aumentar su nivel de producción hasta cierto punto en que los costos medios tienden a estabilizarse o a crecer. En un nivel (o tramo) los costos medios se estabilizan; es decir, que los rendimientos y las economías son constantes a escala. El nivel de producción donde son máximas las economías de escala —más bajo costo medio—, se identifica con la “escala mínima eficiente” (EME) u óptima. Dichas escalas óptimas o mínimas eficientes no son uniformes en todas las industrias ni en todos los sectores sino que son específicas a condiciones de mercado y tecnológicas. A partir de cierto umbral, los costos medios se tornan crecientes; es decir, empiezan las deseconomías de escala. Cada unidad sucesiva va a ser producida a un costo medio mayor por unidad de producto, por lo cual ya deja de ser un buen negocio expandir la escala.

Para saber cuán importantes son las economías de escala, se requiere relacionar la EME con el tamaño del mercado relevante. Lo anterior equivale a decir que el mercado podría ser muy pequeño en relación con la EME, de tal modo que siempre se estén aprovechando las economías de escala, o bien podría ser tan grande que se entre en zonas de deseconomías de escala. El primer caso es el de los monopolios naturales. Para el mercado relevante, hay siempre economías de escala. Por eso, la estructura de mercado más eficiente es el monopolio, en vez de tener muchos productores pequeños compitiendo, cada uno con una porción del mercado y con costos medios altos.

Razones para la existencia de las economías de escala

Una explicación de la existencia de las economías de escala, es que éstas aparecen por las “indivisibilidades”: ocurren cuando no es posible reducir el uso de ciertos insumos proporcionalmente con el producto. Las indivisibilidades significan que, con cierto costo medio, es posible hacer cosas a gran escala, que en pequeña escala implica mayor costo (Church y Ware, 2000). Los siguientes son elementos que la teoría considera que crean o aumentan las economías de escala:

  • Costos fijos de largo plazo: Un insumo es indivisible cuando hay un tamaño mínimo por debajo del cual resulta inútil o no existe, o no se utiliza a capacidad completa. Un insumo indivisible —aplica a máquinas pero también a recursos humanos, por ejemplo, no se puede tener un octavo de gerente—, puede producir sobre un rango de producto antes que su capacidad sea plenamente utilizada. En ese rango habrá economías de escala, dado que el producto puede ser expandido sin incrementar la cantidad del insumo indivisible. El costo del insumo de tamaño mínimo requerido para la producción es un costo fijo de largo plazo.
  • Costos de arranque: Antes que una firma empiece a producir, debe incurrir en ciertos costos de lanzamiento o arranque. Esos costos pueden ser erogados aún sin producción y no variar proporcionalmente con ésta. Muchas veces son independientes del nivel de producción. Una clase importante de costos de lanzamiento son los de investigación y desarrollo, destinados a nuevos productos, procesos y mercados o inversiones en ampliación de capacidad.
  • Recursos especializados y la división del trabajo (y del capital): Hay capital humano y físico que, conforme la unidad productiva aumenta su escala, se torna más específico en su uso y más eficiente.
  • La experiencia aumenta la productividad de los factores humanos en el uso de los restantes insumos y extiende las economías de escala que se hubieran podido conseguir. Es una consecuencia de la especialización con el paso del tiempo. Los efectos de aprendizaje pueden ser importantes en la práctica, si bien se agotan una vez que un nuevo proceso ha sido implementado o un nuevo producto lanzado en poco tiempo. En una industria dinámica el aprendizaje es (casi) permanente.
  • Economías de concentración de existencias: Cuando la producción se incrementa, la razón de equipos de reserva a operativos puede caer. Similares principios se aplican a los inventarios de bienes finales: las firmas con ventas grandes pueden necesitar relativamente menos inventarios que las compañías con ventas pequeñas para afrontar la misma probabilidad de quedarse sin existencias.
  • Un determinante importante del número de plantas operado por una firma son sus costos y necesidades de transporte, puesto que si cada filial provee productos para un mercado geográficamente segmentado o local, y sobre la base de insumos locales, la necesidad de transporte disminuye. El número óptimo de plantas y su tamaño serán determinados por la interacción entre economías de escala y costos de transporte. La operación de pocas plantas incrementa los costos agregados de producción, pero reduce los costos totales de transporte necesario para la distribución.

Fuente: ECLA