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Un mercado de doble velocidad. En las últimas semanas la corrección tan cacareada a pie de parqué se ha materializado. Los índices han puesto fin al rally vivido desde finales del pasado año y han comenzado a flaquear en la corriente alcista en la que estaban sumidos. ¿Ha sido igual para todo el mundo? La respuesta es no.

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Lo podemos leer en el confidencial, la noticia salió hoy martes 12 de febrero. En EEUU el ajuste apenas se ha hecho notar y prueba de ellos son los 14.000 puntos sobre los que el Dow Jones se movía la pasada semana o los 1.500 sobre los que el S&P sigue moviéndose todavía. La sobrecompra de los principales índices estadounidenses parece evidente a ojos de todos los expertos y es este aspecto al que han apuntado los analistas de Goldman Sachs.

“Se avecina tormenta” afirmaba una nota enviada a los inversores como juego de palabras en referencia al temporal Nemo que ha sufrido buena parte del país. “Es muy probable que en el corto plazo se produzca un fuerte ajuste en las bolsas ya que están cotizando claramente por encima de nuestras estimaciones”, apuntan desde la entidad.
Para los expertos, posicionarse de forma neutral sobre la renta variable es la alternativa más lógica, “ya que, si bien no se esperan ventas masivas hay claros indicios de que la tendencia alcista está tocando a su fin”
A más de doce meses vista, Goldman se aferra a una posición sobreponderada en renta variable global y fundamenta esta medida en sus estimaciones sobre la aceleración del crecimiento de las ganancias y sobre la relajación de las tensiones en los mercados de deuda.
“Se espera que el crecimiento mundial mejore desde el 3,1% de 2012 al 3,3% de 2013 y que éste se acelere todavía más en 2014. No obstante, la contracción fiscal mantendrá a los EEUU en niveles de crecimiento similares a los previstos de cara al cuarto trimestre de este año”, aseguran desde la entidad.
El otro aviso de Goldman apunta a los rendimientos de los bonos estadounidenses y alemanes, “que siguen siendo muy por debajo de las estimaciones que el banco de inversión considera razonables”. La empresa mantiene un peso inferior al normal en estos activos, a la espera de que se reajusten en línea con la tendencia lógica del mercado