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Las Letras del Tesoro son activos a corto plazo emitidos por el Tesoro Público  para financiar el déficit público. Son una de las principales fuentes de financiación de los gobiernos. Se emiten a plazos muy cortos: 3, 6, 12 y 18 meses.

Tradicionalmente, por contar con la garantía de un gobierno y con un plazo de vencimiento corto, las Letras del Tesoro se consideran la inversión financiera de mayor seguridad y liquidez del mercado monetario. De hecho, son  “casi dinero” porque se pueden convertir en líquido  en poco tiempo. Su tipo de interés se utiliza a menudo como referencia para la rentabilidad de activos sin riesgo.

  • Las Letras del Tesoro se emiten “al descuento”, lo que significa que se descuenta al inversor el importe de los intereses en el momento de la compra.
  • Las Letras del Tesoro se emiten en subastas que tienen lugar el tercer martes de cada mes (con alguna excepción).
  • Las comunidades autónomas y corporaciones locales, así como algunos entes públicos, emiten pagarés a corto plazo, que técnicamente se asemejan mucho a las Letras del Tesoro.

Se pueden comprar en el mercado primario, en el secundario o en subastas. Nos vamos a centrar en este último. Al principio de cada año el Tesoro publica en el Boletín Oficial del Estado el calendario de subastas (letrasbonos y obligaciones), con vigencia durante todos los meses de ese año y el mes de enero del año siguiente. El calendario incluye no sólo las fechas de subasta, sino también las de presentación de peticiones y desembolso.

No obstante, el Tesoro se reserva la posibilidad de convocar subastas adicionales ó de cancelar alguna de las subastas programadas, si lo estima conveniente.

Las peticiones de suscripción de Valores del Tesoro pueden ser de dos tipos:

  • 1. Competitivas.

    El participante tiene que indicar qué importe nominal desea adquirir y a qué precio desea hacerlo, expresado este último en tanto por ciento del valor nominal. Las peticiones de carácter competitivo están orientadas a los inversores con un cierto conocimiento del mercado, puesto que al fijar el precio al que se desea suscribir los valores se asume el riesgo de que la petición no sea aceptada por el Tesoro.

    No se pueden presentar peticiones competitivas por importe inferior a 1.000 euros. Las peticiones por importes superiores deben referirse a múltiplos enteros de esa cifra. Cada participante puede presentar tantas peticiones competitivas a precios distintos como desee.

  • 2. No competitivas.

    En ellas sólo es preciso indicar el importe nominal que se desea adquirir. El precio a pagar por los valores será el precio medio ponderado que resulte de la subasta.

    Las peticiones no competitivas son, en general, las más adecuadas para el pequeño inversor, puesto que a través de ellas éste se asegura que su petición sea aceptada (salvo que la subasta quede desierta), y que reciba un interés en línea con el promedio resultante de la subasta. Las peticiones por importes superiores habrán de ser múltiplos enteros del citado importe. No obstante, el importe nominal máximo conjunto para las peticiones no competitivas presentadas por cada postor no podrá exceder de 1.000.000 euros.