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Miles de madrileños convocados por CCOO y UGT han salido a la calle este miércoles para protestar contra las políticas económicas del Gobierno en un Primero de Mayo que ha contando con un ambiente menos festivo y de menor tono reivindicativo que otros años, pese a estar marcado por los peores datos de desempleo de la democracia, 6,2 millones de parados y una tasa de desempleo que supera el 27%.

Las manifestación central de este Día Internacional del Trabajo, que este año se ha desarrollado bajo la amenaza de lluvias y en pleno puente, ha reunido a más de 50.000 manifestantes en Madrid, según los sindicatos, que el pasado año cifraron la asistencia en 100.000 personas.

Además, los convocantes calculan que cientos de miles de personas han salido a la calle en los más de 80 actos convocados, con 180.000 manifestantes en Cataluña y 90.000 en la Comunidad Valenciana.

La marcha por las calles de Madrid ha arrancado en la Plaza de Cibeles a las 12.05 horas bajo el lema No tienen límites. Lucha por tus derechos. En la cabecera se encontraban como es habitual los secretarios generales de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, y los líderes sindicales de Madrid, José Ricardo Martínez y Jaime Cedrún, respectivamente, así como otros destacados de la ejecutiva de los sindicatos.

Durante la manifestación, que ha transcurrido a buen paso sin el sol que en otras ocasiones ha acompañado a los manifestantes, se han sucedido los himnos, mensajes y consignas contra las políticas del Gobierno, los empresarios, la banca y la monarquía.

En medio de los pitos, pero con menos cánticos y tambores que otros años, se han desplegado pancartas en las que se podía leer, Su crisis-estafa rompe la paz social, lo que ganaron nuestros abuelos nos lo roban estos ladronzuelos o Robáis al obrero para dárselo al banquero.

Los jóvenes, a pesar de la alta tasa de paro entre este colectivo (57%), no han protagonizado este acto reivindicativo, y se han mezclado con gran número de pensionistas y trabajadores de mediana edad, muchos de ellos reivindicando la sanidad y la educación públicas.

Fuente: Eleconomista