Etiquetas

, , ,

España cuenta con 20 millones de usuarios de Whatsapp de los 300 millones que hay en todo el mundo según ha anunciado esta semana Jan Koum, el CEO y cofundador de la compañía. Unos datos muy elevados si se comparan con el número de población total del país y si lo comparamos con otros mercados. Los elevados precios de los SMS y la masiva adopción de teléfonos inteligentes tienen la culpa de que España sea uno de los territorios predilectos de este servicio.

 

La plataforma de mensajería instantánea es una de las herramientas más utilizadas por los usuarios de smartphones, cada vez más adictos a su uso, puesto que lo miran de media 150 veces al día, según un reciente estudio de Tomi Ahonen Almanac. De hecho, Whatsapp puede llegar a enviar 11.000 millones de mensajes y recibir 20.000 millones al día. Por si esto no fuese suficiente, se comparten un total de 325 millones de fotos durante un solo día.

Junto con España, países como Alemania, México o India también alcanzan la cifra de 20 millones de usuarios, según ha revelado la compañía. Son algunos de los territorios donde el servicio de mensajería es especialmente popular y juntos aglutinan casi un tercio de la base de usuarios total.

Resulta curioso que nuestro país tenga tantos usuarios de Whatsapp como Alemania, que casi nos duplica en número de habitantes (46 millones en España frente a 82 millones en Alemania, aproximadamente) o India, que supera los 1.200 millones, si bien es un mercado emergente en el que la presencia de smartphones aún es reducida.

En este sentido, además de ser un país donde la marca Whatsapp ha calado bien, España estaba bien posicionada para abrazar los sistemas de mensajería móvil a través de Internet. Para empezar, es el país con mayor penetración de dispositivos móviles inteligentes de Europa con un 81% de los vendidos en 2012 por delante de Alemania, Francia, Italia y Reino Unido (EU5), según el estudio realizado por Online Business School(OBS).

Además, nuestro país ha sufrido los precios más elevados de SMS de Europa durante años, por lo que el salto hacia este tipo de servicios de mensajería, baratos en unos casos y gratuitos en otros, ha sido vertiginoso.

Fuente: ElEconomista