Etiquetas

, , , , ,

El Ibex 35 marcó el nivel más bajo del año el pasado 24 de junio. Desde entonces, ha rebotado cerca de un 30%. La espectacularidad de esta cifra ha dejado en un segundo plazo otras reacciones merecedoras de una mayor atención. Como la que ha registrado en el mismo periodo la deuda española. Porque desde ese mismo día, la cotización de las obligaciones del Tesoro con vencimiento en octubre de 2023 se ha disparado un 8,5%. Para ser renta fija -y pagar además un cupón del 4,4%- no está nada mal. 

Es más, la deuda española no sólo puede presumir de esa evolución, sino que también puede sacar pecho porque en las últimas jornadas no se ha contagiado de las dudas que sí se han visto en la renta variable. A diferencia de la bolsa, donde las ventas han mandado en las últimas jornadas, en la deuda pública se han mantenido las compras, con el consiguiente descenso de los rendimientos, que bajan cuando el precio de los títulos sube. Y esas adquisiciones han permitido que el rendimiento de los bonos a 10 años se haya situado por debajo del 4,10% por primera vez desde mayo de este año.

En el caso concreto de las obligaciones con vencimiento en 2023, su rentabilidad ha descendido hasta el 4,089%, cuando en mayo salieron al mercado -mediante una colocación sindicada- con un interés medio del 4,45%. Además, se trata de un interés históricamente bajo, puesto que el interés medio de los títulos españoles a 10 años desde el nacimiento oficial del euro en 1999 se encuentra en el 4,58%.

La moderación de los rendimientos arroja otra consecuencia favorable para España. La prima de riesgo, que mide la diferencia entre la rentabilidad de los bonos españoles y alemanes a 10 años, se ha estrechado hasta los 235 puntos básicos, el nivel más bajo desde julio de 2011. Cada vez está más lejos, por tanto, de los 395 puntos básicos a los que despidió 2012 y de los 650 puntos básicos a los que llegó a escalar en julio de 2012.

A falta de tres sesiones para despedir octubre, los bonos a 10 años van camino de prolongar la buena racha que les acompaña en los últimos tiempos. De hecho, octubre sería el cuarto mes consecutivo en el que las compras permiten un descenso de los rendimientos. Ampliando la perspectiva, han cerrado en positivo 12 de los 14 últimos meses, es decir, desde que el Banco Central Europeo (BCE) lanzó su programa de compras de deuda pública (OMT) a comienzos de septiembre de 2012.

Fuente: Cotizalia