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Las SICAV son Sociedades de Inversión de Capital Variable, que tienen personalidad jurídica propia y están sometidas a la Ley de Sociedades Anónimas. Sus accionistas tienen poder de decisión sobre su política de inversión. En cuanto a los requisitos para constituir una SICAV, se necesita un capital mínimo de 2,4 millones de euros y al menos 100 socios.sicav

Como ya se ha señalado anteriormente, se trata, en definitiva, de sociedades anónimas que emiten acciones cuya negociación y posterior liquidación, compensación y registro, precisan de un tratamiento singularizado, no coincidente con el tratamiento de las acciones habitualmente cotizadas en bolsa. Las acciones emitidas por las SICAV, para incorporarse al MAB, habrán de cumplir los siguientes requisitos:

1. La SICAV debe encontrase registrada en la CNMV y haber presentado en dicho organismo toda la documentación informativa necesaria.
2. Alternativamente, podrán incorporarse al MAB aquellas SICAV que ya estén admitidas a cotización en Bolsa.
3. Haber designado como entidad encargada del registro a Iberclear o a alguno de los Servicios de Compensación y Liquidación de las Bolsas de Barcelona, Bilbao o Valencia, que habrán de contar con los adecuados sistemas de comunicación con Iberclear.
4. Haber informado a Iberclear de la entidad que se ocupará de la llevanza del Libro de Registro de Accionistas.
5. Remitir en su solicitud de incorporación el compromiso de enviar al Mercado la información relevante que pueda afectar a la cotización de sus acciones.

Dentro de las SICAV, y solamente a efectos de que se entienda su funcionamiento, podemos distinguir aquellas SICAV que comunican su valor liquidativo en D+15 (que denominaremos en adelante SICAV Estándar) y aquellas SICAV que comunican su valor liquidativo en fechas posteriores a D+1 (D+2 ó D+3) (a las que denominaremos SICAV no Estándar). Las SICAV Estándar son aquellas cuyo funcionamiento específico aparece detallado más adelante en el apartado enominado Modalidad “Valor liquidativo” bajo el subapartado denominado SICAV Estándar.

Las SICAV no Estándar realizan la comunicación de su valor liquidativo con posterioridad a D+16 . Su funcionamiento específico dentro del MAB aparece en el apartado denominado Modalidad “Valor liquidativo” bajo los subapartados denominados SICAV no Estándar 2 y SICAV no Estándar 3.

La ventaja fiscal de la que tanto se habla de las SICAV no es, en contra de lo que muchos creen, que sus dueños puedan reducir los impuestos que se pagan, sino que permite diferir su pago. En cuanto el dinero está a nombre de la Sicav y éste se invierte, los posibles beneficios obtenidos de la inversión tributan al 1% en lugar de al 30% en el impuesto de sociedades siempre que el capital permanezca en la SICAV. No obstante, cuando la SICAV devuelve el capital a su dueño, entonces éste tributa igual que las acciones y paga lo mismo que cualquier inversor: entre un 19 y un 21%.

Esta ventaja se ve muy clara respecto a la inversión directa en acciones o renta fija ya que en el momento de la venta de los bonos o las acciones hay que pasa por Hacienda. No se ve tan clara respecto a los fondos que inversión que se pueden traspasar sin tributar y mantienen las plusvalías latentes en cartera durante muchos años, haciendo que ese dinero genere a su vez plusvalías. Así, los fondos de inversión disponen en realidad de una fiscalidad que en muchos casos puede ser mejor que las SICAV.

La verdadera ventaja, y en este caso es muy clara incluso frente a los fondos de inversión también, radica en las reducciones de capital. Esto significa que los dueños de la SICAV pueden sacar dinero sin tributar hasta que no supere la cantidad inicialmente invertida, porque se considera que lo que se retira es capital y no las ganancias obtenidas por las inversiones de las sicav. Es lo que se conoce como criterio FIFO (First In First Out), es decir, que lo primero que inviertes es capital y lo primero que sacas también.

A primera vista, parece que es lógico no tributar si no se retira el dinero de las plusvalías, sino sólo el invertido inicialmente. El problema reside en que eso no se puede hacer en ninguna otra inversión salvo en las sicav, lo cual supone un agravio comparativo claro. Es decir, si alguien ha invertido en fondos de inversión y quiere retirar parte de su dinero, tiene que pagar por la plusvalía obtenida desde el primer euro, independientemente de que saque una cantidad inferior a la que invirtió inicialmente.

Fuente: Bolsaymercados