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Es curioso que hace sólo dos días escribiera sobre las acciones de responsabilidad social corporativa en este mismo blog, y me encuentre personalmente con una situación que podemos decir que califica a la empresa española El Corte Inglés como mala por naturaleza,  debido a las personas que trabajaban dentro. Mucho orgullo tendrá la empresas de grandes almacenes de su Fundación Ramón Areces, de las políticas de RSC enfocadas a empleados, naturaleza…. pero a la hora de la verdad, es una hipócrita, todas esas acciones no son más que humo para tapar lo que realmente es: una empresa con falta de respeto y que se cree con derecho a hacer lo que quiere con quien quiere.ECI

Pongo en situación. Un servidor, estaba inmerso en un proceso de selección para la empresa alemana textil adidas, para trabajar de vendedor en uno de sus espacios de un centro comercial de Madrid, perteneciente a la gran cadena El Corte Inglés. Habiendo ya pasado con éxito los filtros de adidas, tanto el de recursos humanos como el de mi “futura jefa” y contando con la aprobación de ambos, me pidieron la documentación necesaria para la realización de un contrato: DNI, número de la Seguridad Social y una fotocopia de mi cuenta bancaria. Pero faltaba un último paso para empezar a trabajar: pasar el filtro de El Corte Inglés.

Me citaron en la mañana de ayer a las 12:15 h en las oficinas de Herrera Oria 242, para mantener una entrevista con una empleada de RR.HH., que sabiendo de su nombre y apellidos mantendré su anonimato. Llegué vestido con traje entre las 12:05 y las 12:10, y me hicieron rellenar un modelo propio de la empresa y me pidieron que esperase en una sala abarrotada de gente joven, para pedir un puesto de trabajo y un miserable sueldo que hoy en día se ha convertido en un auténtico lujo. Pues bien, mi entrevistadora, llegó a las 12:40 h, 25 minutos más tarde de la hora concertada, me llamó y me indicó que la siguiera sin presentarse, sin pedirme disculpas por el retraso y sin saludar siquiera… solo hablamos del mal tiempo que hacía.

Me llevó a su cubículo con sillas que tienen más años que yo y con permiso pedido, puse mi carpeta con mi CV y mi carta de motivación sobre la mesa, dejé el abrigo sobre la silla y me senté isofacto a empezar la entrevista. La entrevista no duró ni 5 minutos, repasó un poco mi vida académica y laboral, sin profundizar en nada, y me preguntó por mi afición al deporte. No hubo ninguna pregunta específica sobre el puesto de trabajo, sobre la empresa, sobre como tratar al cliente… nada de nada… Al finalizar la charla, me dijo que por su parte y la de El Corte Inglés, no habría problema por empezar en que yo trabajase, que ellos eran simplemente un filtro sin importancia, y que si adidas creía conveniente contratarme, el trabajo era mío. Sólo tenía que estar pendiente a que mi teléfono sonase para saber la fecha de incorporación, pues tendría que hacer un curso de formación en esas mismas oficinas.

Cual fue mi sorpresa que por la tarde, me llama la encargada del espacio adidas y me dice que no he pasado el filtro de El Corte Inglés, que les ha dicho El Corte Inglés no ven adecuado que yo trabaje en su centro. La misma persona que por la mañana me dice que sí, a mis espaldas la muy sirvergüenza da su feedback a la empresa como un no, sin más. Pido explicaciones y me dicen que El Corte Inglés no da explicaciones, simplemente un si o no, como un puto dictador. Tenía mi contrato de trabajo listo para firmar con adidas, ellos querían que trabajese con ellos… y por una sirvergüenza no puedo empezar a trabajar, una que no tiene nada que ver con el trabajo. ¿Cómo es posible que un hombre con carreras, con masters, abierto y cercano con la gente, serio, sin tatuajes ni piercing, agradable, serio, respetuoso y con buen porte a la hora de vestir no sea apto para trabajar en un CC. El Corte Inglés? ¿Quién cojones se cree esa empleada que es para dar lecciones y decir que no cuando llega tarde a la cita, no se disculpa, no se presenta y tengo que ser yo quien extiende la mano para saludarme de ella educadamente?

Trabajadores así tiene El Corte Inglés, una empresa que dice que trata genial a sus trabajadores, y que cada vez más oigo más y más críticas hacia el trato con sus clientes, una empresa que quiere dar ejemplo y no lo ejempliza en ella misma. ¿Hay derecho para que cambien de opinión en unas horas? ¿Hay derecho para que jueguen con la ilusión de una persona que está desempleada, con problemas económicos y en ésta época de crisis? Se creen que somos sus esclavos, que les pertenecemos, que  tenemos que ir rogando a ellos a pedir un mísero trabajo por una mierda de sueldo, que nos tratan como mierdas personas que no son más que nosotros, que por unas cosas u otras, trabajan en una oficina y se creen importantes y con poder sobre nosotros. Posiblemente, ese trono en el que se creen sentados, cubierto de poder, simboliza la necesidad de cubrir una carencia de autoestima, de cariño, de amor… como el de un hombre que tiene el pene pequeño y se compra un deportivo para ligarse a las tías, o el de una mujer que acumula poder en contraposición por ser una harpía y que no haya hombre que la estime y la aguante.

Yo desde ahora y para siempre, paso de El Corte Inglés, y de sus problemas, y ojalá se quiebre y tenga que desaparecer, pero como es una gran empresa y tiene contacto con patronal y Gobierno, y es el buque insignia de la distribución española eso no pase nunca. Si esa es la imagen que quieren darme, no es que yo no sea válido para trabajar con ellos, sino al revés, ellos no me llegan ni a suela de los zapatos y no se merecen que una persona como yo trabaje para ellos. Al igual que ya he hecho anteriormente, haré boicot a su empresa. No pisaré un Corte Inglés en la vida, ni me dejaré un mísero céntimo en una tienda suya. No se merecen más que desprecio y asco por mi parte y por parte que mucha gente. El Corte Inglés es mala, mala por naturaleza y desde luego, no es un ejemplo a seguir ni una empresa en donde desear trabajar.